Elizabeth Cabalceta: La Reina saliente de las FTN Santa Cruz 2025
- Ivannia Zeledon Alvarez
- 21 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Elizabeth Cabalceta: el adiós sereno de una reina que honró la tradición santacruceña
Cuando las luces del escenario volvieron a encenderse y la marimba marcó el inicio de una nueva edición de las Fiestas Típicas Nacionales, todas las miradas se dirigieron a una figura que ya forma parte de la memoria del pueblo: Elizabeth Cabalceta, la reina saliente. Su presencia, elegante y serena, fue el puente entre lo vivido y lo que está por venir, entre un reinado que se despide y una historia que continúa.

Elizabeth caminó por última vez como reina en medio de aplausos prolongados, de esos que no se piden y nacen solos. No era solo el cierre de un ciclo; era el reconocimiento colectivo a un año en el que representó a Santa Cruz con respeto, compromiso y amor por la tradición. Su sonrisa, contenida pero sincera, reflejaba el peso simbólico de haber sido rostro, voz y estandarte de unas fiestas que son patrimonio emocional del país.
Durante su reinado, su imagen quedó asociada a los momentos más significativos de la celebración: los desfiles llenos de color, los actos culturales, las actividades comunitarias y las incontables fotografías que circularon en redes sociales, donde fue descrita por seguidores como una reina cercana, orgullosa de sus raíces y consciente del valor histórico de su rol. En cada publicación, en cada comentario, se repetía una idea: Elizabeth no solo llevó una corona, llevó identidad.

La noche de despedida estuvo cargada de nostalgia. Mientras el público observaba, se sentía ese silencio breve que antecede a los cambios importantes. Elizabeth tomó el centro del escenario con la misma firmeza con la que asumió el reinado meses atrás, recordándole a Santa Cruz que ser reina va más allá del brillo: es servir, representar y honrar a la tierra que la vio crecer.
En el relevo simbólico hacia la nueva generación de candidatas, su figura se convirtió en ejemplo. Un recordatorio de que la tradición se construye con respeto y que cada reina deja una huella distinta, pero igualmente valiosa, en la historia de las Fiestas Típicas Nacionales.
Cuando finalmente abandonó el escenario, ya no como reina en ejercicio, sino como parte viva del legado santacruceño, los aplausos sellaron el momento. Elizabeth Cabalceta se despidió sin estridencias, con la dignidad de quien cumplió su papel y entiende que las coronas se entregan, pero el orgullo de haber representado a Santa Cruz permanece para siempre.
Porque en estas fiestas, las reinas no se van: se quedan en la memoria del pueblo, entre la música de la marimba, el polvo del redondel y la certeza de que la tradición sigue viva gracias a quienes la honran con el corazón.







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