Por Ivannia Zeledón Álvarez En 1998 , con el mayor nivel de abstencionismo registrado hasta ese momento, Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela prometiendo una refundación del Estado. Habló de reformar la Constitución, de expulsar opositores, de confrontar a la prensa y de instaurar lo que llamó una “dictadura del pueblo”. El discurso sonaba, para muchos, como una ruptura necesaria frente a una clase política desacreditada por la corrupción y el desgaste. Para otros, era u