PLN LE CIERRA EL PASO AL GOBIERNO: 17 diputados frenan reforma eléctrica y ponen contra las cuerdas proyecto clave del Ejecutivo
- Ivannia Zeledon Alvarez
- hace 15 horas
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La disputa por el futuro del sistema eléctrico nacional entró en una fase crítica dentro de la Asamblea Legislativa. La cúpula del Partido Liberación Nacional (PLN) giró una directriz política a sus 17 diputados para votar en contra del proyecto de “Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional” (expediente 23.414), una decisión que amenaza con frenar una de las reformas estratégicas impulsadas por el Gobierno en materia energética.

La instrucción interna responde a la posición histórica del PLN de defender la estructura actual del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y preservar el modelo solidario bajo el cual opera el sistema eléctrico costarricense. Según fuentes vinculadas a la agrupación verdiblanca, el partido considera que la iniciativa oficialista abriría la puerta a una fragmentación institucional que debilitaría la rectoría pública sobre el sector.
El principal punto de choque se concentra en la creación del Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN), figura contemplada en la propuesta y que asumiría funciones clave de coordinación y operación técnica. Para el PLN, este cambio implicaría restarle poder estratégico al ICE y modificar el equilibrio histórico del modelo eléctrico nacional.
Detrás de la discusión técnica existe un fuerte componente político y económico. Diversos sectores han advertido que la reforma podría transformar el esquema de planificación estatal que durante décadas ha permitido al país mantener altos niveles de cobertura eléctrica y estabilidad energética. El oficialismo, por su parte, sostiene que la modernización es necesaria para garantizar eficiencia, competitividad y apertura a nuevas dinámicas del mercado eléctrico.
Sin embargo, la aritmética legislativa coloca al Ejecutivo en una posición compleja. Aunque el Gobierno cuenta con el respaldo de 31 diputados, esa cifra resulta insuficiente para aprobar el proyecto, ya que la iniciativa requiere una mayoría calificada de 38 votos al modificar competencias relacionadas con una institución autónoma como el ICE.
La negativa del PLN representa un golpe político significativo para Casa Presidencial. Con 17 legisladores cerrando filas en contra, el margen de maniobra del Ejecutivo se reduce drásticamente y obliga a abrir negociaciones intensas con otras bancadas de oposición si pretende rescatar la reforma.
En los pasillos legislativos ya se habla de un posible escenario de estancamiento o de profundas modificaciones al texto original como condición para obtener los votos faltantes. Algunos diputados opositores incluso consideran que el proyecto podría convertirse en uno de los debates más polarizados del actual periodo legislativo, debido al impacto económico, político e institucional que tendría sobre el modelo eléctrico costarricense.
La resistencia liberacionista no solo evidencia las fracturas políticas alrededor de la reforma energética, sino que también deja al descubierto una disputa de fondo sobre quién controlará el futuro del sistema eléctrico nacional: el Estado bajo el esquema tradicional del ICE o un modelo con nuevas estructuras de gobernanza y operación compartida.






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