Italia y España envían buques militares para proteger a la flotilla que va rumbo a Gaza con ayuda humanitaria
- Ivannia Zeledon Alvarez
- 27 sept
- 2 Min. de lectura
Italia y España reforzaron su participación en la protección de la flotilla internacional que intenta romper el bloqueo a Gaza y entregar ayuda humanitaria a la población palestina. Ambas naciones enviaron barcos militares para escoltar y, en caso necesario, realizar tareas de rescate, ante las tensiones que rodean a la llamada Global Sumud Flotilla (GSF).

La GSF, compuesta por casi 50 embarcaciones civiles con participantes de más de 40 países —incluyendo México, Argentina, Colombia, Brasil y España—, busca llevar ayuda a Gaza en un contexto de creciente tensión internacional. El término "Sumud", en árabe, significa firmeza y perseverancia frente a la adversidad.
El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, anunció que tras el envío de una primera fragata el miércoles, que fue atacada por drones en aguas internacionales a unos 50 km de la isla griega de Gavdos, hoy se sumó un segundo buque de la Armada italiana, preparado para actuar en cualquier eventualidad. "Hemos enviado un buque y otro está en camino, listos para cualquier eventualidad", afirmó Crosetto.
Por su parte, el gobierno español también intensificó su apoyo. El miércoles, España anunció el envío del Buque de Acción Marítima (BAM) Furor, un barco de guerra equipado para escoltar la flotilla y realizar operaciones de rescate si fuera necesario. En una conferencia de prensa en Nueva York, donde participa en la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, expresó: “España exige que se cumpla la ley internacional y que se respete el derecho de sus ciudadanos a navegar por el Mediterráneo en condiciones de seguridad”. Además, anunció que el jueves zarpará desde Cartagena otra embarcación militar para apoyar la misión.
Sánchez también afirmó que la flotilla tiene como objetivo principal “trasladar alimentos a la población de Gaza y expresar la solidaridad de una amplia mayoría de naciones del mundo”.
Las autoridades israelíes no han respondido directamente a las acusaciones de la flotilla, pero el Ministerio de Asuntos Exteriores en Jerusalén argumentó que la flotilla fue “organizada por Hamás”. Israel solicitó a los activistas que descarguen la ayuda en un puerto israelí, dejando en manos del Estado su distribución en Gaza.
Mientras tanto, la GSF responsabilizó a Israel de los ataques con drones, denunciando en un comunicado que las explosiones y los enjambres de drones, además de las interferencias en las comunicaciones, constituyen un “pretexto para un posible ataque israelí contra más de 500 voluntarios civiles de todo el mundo”.
Destacados activistas, abogados y parlamentarios, incluyendo a la sueca Greta Thunberg, están a bordo de la flotilla en un acto de resistencia pacífica y solidaridad internacional. El gobierno colombiano y México también expresaron su preocupación por la seguridad de los participantes, con el presidente Gustavo Petro y la cancillería mexicana realizando esfuerzos diplomáticos para garantizar su protección.
La situación en aguas internacionales continúa siendo de tensión, mientras la comunidad internacional observa con atención las acciones que puedan impactar en la ayuda humanitaria y la diplomacia en la región.












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