Guanacaste recibe más turistas y enfrenta un nuevo reto: proteger los vehículos
Costa Rica recibió más de 1,85 millones de visitantes internacionales por vía aérea entre enero y julio de 2026.
En Liberia, los robos de vehículos aumentaron 49% durante ese mismo periodo, según datos atribuidos al OIJ.

Guanacaste vive un crecimiento turístico que se refleja en aeropuertos, hoteles, carreteras, playas y comercios. Pero ese mayor movimiento también trae consigo nuevos desafíos para las empresas que dependen de vehículos para operar.
Entre enero y julio de 2026, Costa Rica recibió 1.853.430 visitantes internacionales por vía aérea, 122.014 más que en el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
De ese crecimiento, 81.959 llegadas adicionales se registraron a través de Guanacaste Aeropuerto, en Liberia, lo que convirtió a la provincia en uno de los principales puntos de expansión del turismo nacional.
El crecimiento también se refleja en la actividad aeroportuaria. Durante el primer trimestre de 2026, la terminal guanacasteca movilizó 793.075 pasajeros, un 12% más que en el mismo periodo de 2025.
Más visitantes significan también más vehículos rentados, transporte turístico y flotillas comerciales circulando por carreteras, ciudades y destinos de playa.
Y ahí aparece un desafío que las empresas del sector no pueden ignorar.
Los robos de vehículos aumentan en Liberia
Mientras crece el movimiento turístico, también aumentan las denuncias por robo de vehículos.
Según datos atribuidos al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Liberia registró 73 robos de vehículos entre enero y julio de 2026, frente a 49 durante el mismo periodo de 2025.
El incremento es del 49%.
Las motocicletas presentan un comportamiento todavía más marcado: las denuncias pasaron de 27 a 57, un aumento del 111%.
El escenario obliga a las empresas que administran flotillas a mirar la seguridad vehicular desde una perspectiva más amplia: no solo se trata de evitar un robo, sino de saber dónde está cada unidad, controlar sus recorridos y contar con herramientas de respuesta si ocurre un incidente.
El riesgo llega hasta las playas
La vulnerabilidad tampoco se limita a las zonas urbanas.
En junio de 2026, una investigación de la Delegación Regional de Santa Cruz del OIJ permitió desarticular una presunta banda vinculada con robos en vehículos estacionados en sectores turísticos.
La investigación incluyó playas como Avellanas, Negra, Penca, El Coco y Panamá.
Estos casos muestran uno de los retos particulares de Guanacaste: la actividad turística se distribuye entre ciudades, carreteras, comunidades y destinos costeros donde las condiciones de vigilancia pueden ser diferentes.
Para una empresa que depende de una flotilla, perder un vehículo significa mucho más que la pérdida de un activo. Puede representar interrupciones del servicio, costos adicionales, afectación operativa y un impacto directo en la experiencia del cliente.
Del GPS a la recuperación: dos momentos distintos de seguridad
Ante este escenario, Detektor Costa Rica y Panamá plantea que las empresas de transporte y alquiler de vehículos deben fortalecer sus sistemas de gestión y protección.
“El crecimiento turístico es una excelente noticia para Guanacaste y para el país, pero también implica que las empresas de transporte y renta de vehículos deben profesionalizar la manera en que gestionan y protegen sus flotillas”, señaló Luis Diego Trejos Lépiz, gerente general de Detektor Costa Rica y Panamá.
La propuesta de la compañía parte de una idea sencilla: la prevención y la reacción ante un robo son necesidades diferentes.
El sistema GPS permite monitorear la ubicación de las unidades en tiempo real y facilita la gestión cotidiana de una flotilla. Para una empresa con múltiples vehículos en circulación, esto significa tener mayor visibilidad sobre sus operaciones.
Pero cuando ocurre un robo, la prioridad cambia: localizar el vehículo y recuperarlo.
Ahí entra El Cazador, una tecnología de localización por radiofrecuencia que, según Detektor, puede utilizarse incluso en zonas donde la señal GPS es limitada. La empresa también señala que coordina con las autoridades para agilizar la recuperación.
Ambas herramientas cumplen funciones diferentes y, integradas mediante Detektor Plus, buscan ofrecer una estrategia de seguridad que abarque tanto el monitoreo diario como la respuesta ante una eventual emergencia.
La prevención empieza antes de la temporada alta
Para las empresas turísticas y de transporte de Guanacaste, revisar los protocolos de seguridad antes de los periodos de mayor afluencia puede convertirse en una decisión estratégica.
Entre las medidas básicas están:
Evitar dejar llaves de repuesto dentro de los vehículos.
Reducir el tiempo de estacionamiento en sitios sin vigilancia.
Mantener control sobre las rutas de las unidades.
Conocer en tiempo real la ubicación de la flotilla.
Contar con mecanismos de respuesta ante un robo.
Revisar periódicamente los protocolos internos de seguridad.
La tecnología, en este contexto, no sustituye la prevención ni el trabajo de las autoridades. Funciona como una herramienta adicional para mejorar el control y reducir los tiempos de respuesta.
Un Guanacaste que crece también necesita protegerse
El crecimiento turístico representa una oportunidad económica para Guanacaste y para Costa Rica.
Más visitantes significan mayor actividad para hoteles, restaurantes, comercios, rentadoras, operadores turísticos y empresas de transporte.
Pero ese crecimiento también exige que las empresas evolucionen en la manera en que administran sus activos.
En un territorio donde un vehículo puede pasar de una carretera urbana a una zona rural o una playa en cuestión de minutos, saber dónde está una unidad puede ser tan importante como contar con una herramienta para encontrarla si desaparece.
Por eso, para el sector turístico y de transporte, la seguridad vehicular comienza a convertirse en parte esencial de la operación.
Guanacaste sigue creciendo. La pregunta es si sus sistemas de protección están creciendo al mismo ritmo.




Comentarios