Gobierno abre la puerta a subasta millonaria de frecuencias de radio y Televisión
- Ivannia Zeledon Alvarez
- 25 sept
- 3 Min. de lectura
Frecuencias de radio y TV pasarán de pagos simbólicos a una millonaria suma.
El Gobierno de Costa Rica dio un giro trascendental en la administración del espectro radioeléctrico, al autorizar oficialmente a la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) para organizar un concurso público que subastará concesiones de radio AM, FM y televisión. La medida fue formalizada este jueves mediante acuerdo ejecutivo emitido por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), bajo el liderazgo de la ministra Paula Bogantes.

Precios base y plazos definidos
Según los lineamientos técnicos publicados en La Gaceta, las concesiones tendrán una vigencia de 15 años y partirán de precios base muy superiores a los que tradicionalmente se han cobrado. El espectro habilitado comprende:
• Radio AM: de 525 kHz a 1705 kHz.
• Radio FM: de 88 MHz a 108 MHz.
• Televisión: de 174 MHz a 216 MHz y de 470 MHz a 608 MHz.
Un aspecto clave es que la Región Central no será subastada de manera individual en ninguno de los servicios, lo que plantea un modelo distinto al que muchos concesionarios esperaban.
Del pago simbólico a la subasta millonaria
Durante décadas, la Ley de Radio de 1954 fijó cánones irrisorios: apenas ¢6.000 anuales por una frecuencia de FM y ¢120.000 en el caso de televisión. Con el nuevo esquema, las tarifas se ajustan para reflejar el verdadero valor económico de este recurso natural limitado, en lo que el Ejecutivo describe como un acto de justicia financiera y modernización.

Concesiones actuales bajo prórroga
La decisión llega en un contexto de tensión con los medios de comunicación. Apenas dos días antes, el Ejecutivo había emitido el Decreto N.° 45195-MICITT, que prorroga las concesiones vigentes hasta que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) oficialice a las nuevas autoridades posteriores a los comicios nacionales de 2026.
De esta forma, el gobierno busca garantizar continuidad en los servicios mientras se prepara la transición hacia un modelo competitivo de subasta pública, que promete cambiar de raíz la relación histórica entre el Estado, las empresas de comunicación y el acceso a las frecuencias.
La Posición del Gobierno de la República
El gobierno costarricense abrió una nueva batalla en el terreno de las telecomunicaciones y los medios de comunicación. Desde este jueves, la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) quedó oficialmente habilitada para organizar un concurso público que pondrá en subasta concesiones de radio AM, FM y televisión.
El acuerdo redefine las reglas de juego: cada concesión tendrá una vigencia de 15 años, con precios base mucho más altos que los pagos simbólicos que regían desde la Ley de Radio de 1954.
Del canon simbólico al negocio millonario
El cambio no es menor. Los precios publicados en La Gaceta reflejan un giro radical: pasar de cobros históricos irrisorios a tarifas de mercado que buscan transformar el acceso a las frecuencias en un proceso competitivo y costoso.
El espectro disponible abarca:
• Radio AM: 525 kHz – 1705 kHz
• Radio FM: 88 MHz – 108 MHz
• Televisión: 174 MHz – 216 MHz y 470 MHz – 608 MHz
Una jugada política en medio del ruido electoral
El movimiento se da en un clima de fricción entre el Ejecutivo y los medios de comunicación. El martes pasado, el gobierno había emitido el Decreto N.° 45195-MICITT, prorrogando las concesiones actuales hasta que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) oficialice las nuevas autoridades tras los comicios del 2026.
A primera vista, la medida garantiza continuidad. Pero en el fondo, la prórroga coloca a los medios en un limbo regulatorio que los mantiene sujetos a la voluntad del Ejecutivo, mientras se prepara una subasta que podría redefinir el mapa mediático del país.
Más que modernización: ¿un reacomodo del poder mediático?
El gobierno defiende la decisión como una actualización necesaria para darle al espectro el valor que realmente tiene. Sin embargo, críticos advierten que el salto de cánones simbólicos a tarifas millonarias no solo tendrá un impacto económico, sino también político:
• ¿Podrán los pequeños y medianos medios sobrevivir a esta nueva dinámica?
• ¿La subasta favorecerá a grandes grupos empresariales o incluso a nuevos actores internacionales con poder financiero?
• ¿Se trata de modernizar el sector o de reconfigurar el equilibrio de voces en la esfera pública?
Lo cierto es que, en un país donde la concentración mediática ya genera debate, el nuevo esquema podría profundizar las brechas entre quienes tienen músculo financiero para competir y quienes podrían quedar fuera del aire.
En conclusión, el espectro radioeléctrico deja de ser un bien público administrado bajo cánones simbólicos y pasa a convertirse en una mercancía sujeta a subasta. El desenlace no solo marcará la salud financiera de los medios, sino también la calidad de la democracia costarricense.












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